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Mario Miranda, ciclista local: "para competir hay que sufrir mucho, pero el premio es lo mejor"


 

 

Mario Miranda es un exitoso ciclista de la Provincia el Loa. Corredor desde los 24 años, actualmente mantiene un conocido cicles local, en el cual se exhiben todos los logros y reconocimientos. 

 

 

En su calidad de conocedor de esta disciplina, a sus 77 años es una eminencia en cuanto al ciclismo, siguiendo aún en este mundo, y es que uno puede bajarse de la bicicleta para competir, pero nunca la abandona: nunca se deja de ser ciclista.


En una distendida conversación, Mario nos recibió en su taller para conversar de ciclismo y deporte en compañía de Antony Ventura, head coach de Cormudep Calama y también ciclista profesional de la comuna.

 

 

 

Como inicia su gusto por el ciclismo, gusto que continúa con el pasar de los años, lo que se evidencia en su taller en el que sigue en permanente contacto con la comunidad ciclística local.

 

Si, yo le agradezco a usted y a Cormudep por todo lo que hacen ustedes por el deporte. A mi me gustaría que se hiciera más, pero no se puede. Yo he luchado mucho por que tengamos un velódromo y tampoco se ha podido hacer, pero el deporte sigue y sigue, a pesar de que tenemos muy pocos adeptos al ciclismo rutero que es lo que hago yo. A mi me gustaría que Calama tuviera un velódromo para poder entrenar en altura, así como instalaciones también para otros deportes, pero no hemos tenido la cooperación de los alcaldes, de nada. Hemos llegado a tener los planos, tenemos todo, pero no hemos llegado a la parte para poder hacer el velódromo, porque aquí sería lindo que tuviéramos un centro de alto rendimiento, porque Calama puede hacerlo, puede tenerlo y por su altura, por la calidad de ciudad, podríamos tener grandes deportistas y grandes campeones.

 

Así también, siguiendo esa línea, tenemos casos actuales como el ganador del Tour de France, colombiano que se entrena regularmente en altura, por lo que Calama se puede perfilar desde ese sentido como un centro de entrenamiento no sólo para el ciclismo local, sino que nacional.

 

Yo creo que nacional e internacional, porque yo he estado en Bolivia, ahí en La Paz, y he visto ciclistas italianos y franceses entrenándose en el velódromo de la paz y eso es plata porque todos ellos pagan por venir a correr y a participar y a entrenarse, pero como los chilenos somos medios mediocres, yo pienso que no vamos a tener nunca un velódromo, porque Calama, según las autoridades, dicen que no podemos tener porque hay muy pocos deportistas, pero yo creo que no se trata de que sea por los deportistas de Calama solamente, sino que se trata también de que sea para los extranjeros, para los chilenos que vienen a entrenar aquí para corridas con subidas, con cuestas, los chilenos no son muy buenos para las cuestas, pero por eso yo creo que Calama debería tener un velódromo.

 

Así es, pero volviendo un poco al inicio de la conversación y a lo que le preguntaba en un inicio, ¿a raíz de que nace su gusto por el ciclismo, algún evento en particular que usted recuerde?

 

Bueno, cuando yo fui joven trabajaba en el comercio y me compre una bicicleta y la hice de carrera, y como aquí yo veía que siempre habían carreras, me empezó a gustar el ciclismo y empecé a correr y ahí empecé a ver, a mejorar, ya que casi siempre a los ciclistas pobres les gusta el ciclismo, aunque es caro, pero se puede hacer ciclismo, se puede hacer. Aunque sea pobre se puede hacer, con ayuda, por aquí y por acá, con la calidad de la persona, que se exponga y que salga a correr y a competir.  El ciclismo es muy bonito, se conoce bastante, y se conocen personas, pero igual va conociendo a medida que va participando.

 

¿Qué año empieza usted a practicar ciclismo?

 

Yo empecé a correr el año 1967.

 

¿Qué edad tenia ahí?

 

Tenía como 23 o 22 años.

 

Dentro de todo igual es una edad, podríamos decir en comparación a otros ciclistas que comienzan su entrenamiento a mas temprana edad, usted igual empezó después.

 

Lo que pasaba es que el ciclismo de antes no es como el de ahora, que se va a competir afuera y todo eso. Yo tuve muy poca ayuda y trate de ir en una competencia que se hizo, una vuelta a la provincia, vino un dirigente de Santiago y me vio que yo era bueno para subir y me invitó a correr el ascenso a Farellones, y de ahí yo empecé a gestionar para viajar.

 

Llegue último la primera vez, pero ya a la siguiente salí tercero, entonces ahí ya me miraron de otra forma, porque cuando fui la primera vez no me miraron mucho, si no pasaba nada, porque no tuve la ayuda, no tuve la comodidad, no tuve la maquina adecuada y ya después estuve mucho mejor. Ya cuando entré a trabajar a Chuquicamata yo fui auspiciado por Codelco, entonces ahí empecé a viajar a Santiago y gracias a Codelco yo llegue a donde llegue, llegue a la selección chilena, tuve muchos logros buenos, he corrido en todo chile, en el extranjero en Bolivia, Perú, argentina, cuba, entonces gracias a Codelco pude hacer todo eso que yo pude, y me guie por Codelco para poder viajar y me aproveche de la ayuda de Codelco para hacer todas esas cosas.

 

En ese sentido, ¿cómo usted ve el apoyo que dan las empresas públicas y privadas al deporte, en comparación a lo que había antes?

 

Pienso que hay muy poco comparado a lo que tenia Codelco, porque Codelco tenia atletas, tenia boxeadores, tenia de todo y todos eran buenos deportistas, campeones panamericanos, sudamericanos y los atletas igual, habían corrido en el extranjero, iban y viajaban, porque Codelco los ayudaba con hoteles, con viajes, con todas las cosas principales que uno necesita para viajar, entonces ahora yo encuentro que está más malo, somos como los chilenos, de a poquito no más, entonces para poder llegar no se necesita poquito, sino que se necesita bastante, y al menos si el deportista es de buena calidad y tiene sus condiciones, hay que ayudarlo, aunque los padres a veces son medios egoístas y es que pasa que los padres trabajadores de Chuqui, cuando tienen hijos buenos deportistas, no los ayudan ni les cooperan para que sean mejores.

 

Antony Ventura: ¿Como era la bicicleta en sus tiempos y cuales son las diferencias a la que se ocupa en la actualidad?

 

La bicicleta era mas pesada, por ejemplo yo corría con 7 u 8 kilos porque no tenia las condiciones para comprarme una bicicleta buena, por lo que Codelco me regaló una y con esa me fue mejor, porque con ella gané el ascenso a Farellones, después estuve en la selección chilena, entonces eso me valió para que me regalaran esas cosas y me ayudaran con mejores condiciones para poder participar, porque las bicicletas siempre han sido caras, entonces cualquier deportista no puede llegar y comprarlas, pero teniendo auspicio, teniendo gente que te coopera uno llega más arriba. Siempre se pide que el ciclista, o deportista de cualquier disciplina, sea responsable.

 

Antony Ventura: ¿Como era entrenar en ese entonces en Calama, que antes tenía más tierra que carreteras asfaltadas como ahora?

 

Claro, ahora es mucho mejor porque antes por ejemplo yo me entrenaba para Farellones en el camino a Ayquina, porque también era de tierra, o también hacía lo mismo a San Pedro, que también era de tierra. Ahora no es así, tenemos carreteras buenas, caminos buenos, cuestas buenas y yo encuentro que aquí es como Colombia, estamos en altura, podríamos sacar buenos deportistas, pero hay poca ayuda.

 

Antony Ventura: Entendiendo que en esos tiempos se hacían muchas vueltas, tales como la 23 de marzo, la escalada de Calama a Chuquicamata y la Vuelta a la Provincia. Enfocándonos en eso, ¿cuánto era el tiempo que hacía usted entre Calama y Chuquicamata?

 

Desde la calle Huaytiquina hasta la plaza de Chuquicamata tengo 25 minutos 30 segundos. Ahí corríamos la Vuelta al Norte, y cuando venían los corredores de Pilsener Cristal, de Entel, todos esos ciclistas vinieron a correr ahí y la contrarreloj se corrió de Calama a Chuquicamata y esa vez ganaron los bolivianos, un chileno tercero y yo salí cuarto y después los otros salieron muy atrás. El boliviano venía llegando de los juegos panamericanos de México, Edgardo Cueto García, el era muy bueno, profesional y el hombre nos ganó por todos lados.

 

¿Existía alguna rivalidad sana con los países fronterizos en el ciclismo?

 

Sí, siempre ha existido esa rivalidad con bolivianos, argentinos y peruanos.

 

¿Cómo estaba el nivel en ese entonces entre los 4 países?

 

Si mire, como nosotros acá en Calama no estábamos a nivel selección, de hecho el único a ese nivel era yo, venían los corredores de Santiago pero ellos también en las subidas guateaban porque estas eran muy pesadas, nosotros hacíamos tres vueltas seguidas entre Calama y Chuquicamata, con subidas a Montecristo, entonces las carreras las hacíamos pesadas para que ganáramos los locales, entonces como te digo era otra cosa, era otra competencia. Ahora no se hacen muchas corridas en subida porque no tenemos muchos escaladores, entonces la diferencia es bastante considerando eso.

 

Antony Ventura: ¿Cómo ve usted a la juventud y que siente usted que le falta a la juventud calameña en cuanto al deporte y al ciclismo?

 

Yo encuentro que lo que le falta, no tan solo a nivel calameño y no tan sólo este deporte, sino que en general todo, ya que ahora los deportistas trabajan todo por internet, y esto lo encuentro que esto tiene cosas buenas y cosas malas, porque yo llevar esto al terreno es totalmente distinto a lo que te dice el internet, referente principalemtne a lo que se sufre en una subida, en una bajada que es peligrosa y así un sin fin de cosas. Todos dicen que no, yo me entreno porque internet me dice que haga un kilometro, que haga 10 k, que haga esto, y uno a veces no tiene las condiciones ni la paciencia de hacerlo, porque yo encuentro que ahora todos se miden por lo inmediato.

 

Antony Ventura: ¿Qué nos puede hablar usted del sufrimiento en el ciclismo a la hora de ganar una carrera?

 

Hay que sufrir, se sufre mucho, más de lo normal porque uno se pasa del límite. Yo me acuerdo que en una de las vueltas al norte llegue fundido a Calama, me tuvieron que bajar de la bicicleta porque no me podía bajar y había ganado la etapa de Antofagasta a Calama. Yo noté porque me fundí porque me acuerdo que pedaleaba no más pero como que no veía nada, sólo iba para adelante. Me fundí porque me había escapado en el trayecto de Calama a Sierra Gorda y venía ganado por 8 minutos pero me recuperaron 2 y al final llegué con 6 de ventaja. Yo creo que uno se pasa del límite, más por la adrenalina de correr, pero cuando pasa todo te llega el bajón y te agotas totalmente. Yo iba al lado de una moto con la gente gritándome por la avenida O’Higgins y eso es muy motivante.

 

Antony Ventura: Y todos los entrenadores hablan de que la resistencia al sufrimiento es muy necesaria en el ciclismo, y por eso mismo me gustaría que nos contara, ¿que se siente caerse en una carrera, pararse y seguir compitiendo?

 

Mira yo una vez corrí accidentado en la carrera Doble Andacollo (Coquimbo - Andacollo - Coquimbo) en una bajada y me raspé todos los codos. Vi que podía caminar, así que me vendaron y seguí corriendo, porque venía segundo en la competencia, había pinchado, por lo que al final llegué segundo en la primera a Andacollo y al final de la competencia terminé segundo igual, muy rallado.

 

Antony Ventura: ¿Qué pasa en el caso de los ciclistas que se caen de lleno y no se paran?

 

Yo creo que es la mayor derrota, además que quedan machucados, se quedan en el hospital, entonces eso es medio complicado. Yo digo que no se quiebren, mientras no estén quebrados pueden seguir compitiendo los ciclistas. Que queden rallados, pero no quebrados.

 

Antony Ventura: En otro aspecto, ¿cuál es la influencia del clima para nosotros, que entrenamos en altura pero luego nos toca bajar al nivel del mar, influye en algo eso?

 

Para nosotros es muy difícil ya que comparados a Santiago ellos andan muy fuertes. Allá es otra cosa, son muchos ciclistas que andan muy rápido, y pican y pican, y al final la velocidad te come. Ya después de dos carreras el cuerpo se acostumbra más al sistema y vas andando mejor.

 

¿Si o si debiera haber un periodo de adaptación antes de una carrera?

 

SI, y eso nadie lo entiende porque no tenemos los medios. Siempre llegamos justo un día antes o dos de la competencia. Yo cuando me fui a la preselección chilena llamaron a 30, de esos 30 tenían que quedar 5, entonces para uno es difícil, pero como yo ya estaba adaptado, ya había corrido y ganado Farellones y varias carreras de Santiago estaba bien, por eso quedé, pero alguien que no tiene el ritmo de Santiago no puede ganar, y si gana es de pura suerte. Es muy difícil llegar, correr y ganar, el cuerpo debe adaptarse primero.

Cuando yo fui a la preselección el gerente de Chuquicamata me mando antes, entonces empecé a entrenar con la gente de Santiago y eso me sirvió para la eliminatoria. Llamaron desde todo Chile para la selección que competiría en el Cruce de los Andes y finalmente quedé yo.

 

¿Eso qué año fue?

 

El Cruce de los Andes lo corrí el año 1973, ganamos por equipo los chilenos. el Cruce de los Andes era como la vuelta a Chile, pero en doce días de argentina a chile, entre Mendoza y Santiago con un día de descanso en Chile. Eran unos trayectos durísimos, no se corría por pavimento, sino que por tierra, porque según eso por ahí anduvieron los Libertadores de América, y nosotros hacíamos el mismo recorrido, se corría con tubular de 500 gramos.

 

Antony Ventura: Ahora esa competencia se divide en dos competencias: la Vuelta a Mendoza y por el lado de Chile está la cuesta mas difícil de Chile y quizás unas del mundo.

 

Y esa cuesta es terrible, porque vas por la orilla y nunca terminas, en un camino muy malo, terrible, un desafío gigante. Yo el Cruce de Los Andes lo partí con 69 kilos y terminé con 65 kilos. Bajé 4 kilos en 10 día de competencia.

 

 

 

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